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1989/1999

Estudis Montseny

Vicenç Escobairó, me propuso montar un estudio de grabación en pleno bosque a 50 Kms de Barcelona. Algo que ya habíamos estado hablando cuando trabajamos juntos en otro proyecto. Vicenç era el baterista de Tau, potente banda de pop-rock de la que fui productor de su primer álbum. Había localizado una masía del siglo XVII situada en el Parque Forestal del Montseny, privilegiada reserva ecológica. La casa estaba en bastante mal estado de conservación, por lo que conseguimos un alquiler simbólico a cambio de hacernos cargo de todas las reformas pero con total libertad para hacerlas según nuestras necesidades. A principios de 1988 empezamos a reconstruirla.

Los artífices

Manel, el manitas del pueblo. Un hombre fuerte, ingenioso y con un gran corazón. Me ofrecí como aprendiz, y me enseñó el trabajo del albañil, lampista y carpintero de obra. Fue duro para un urbanita con manos de guitarrista como yo. Recuerdo que pasé bastante frío, pero nos reímos mucho.

Ferran Conangla y Robert Ballester, dos jóvenes técnicos de sonido que se encargaron de toda la infraestructura técnica del estudio y posteriormente de las primeras grabaciones. Jep Vergés, técnico de luz y también carpintero, rehizo todos los suelos del primer piso. Trabajaron desinteresadamente y con cariño. Actualmente son un referente entre los técnicos de nuestro país. El amigo Gabriel Corchero nos diseñó un brillante logo. También debo mi agradecimiento a Alfons Planas y a Paquita su esposa, sus hijos Albert, Silvia, Carles y Monica por su apoyo, y a muchos más.

Inicios duros como era de esperar, pero estábamos emocionados con la idea de poder llegar a consolidar este proyecto, debido a la extraordinaria ubicación del Estudio, en pleno bosque y de fácil acceso. La primera grabación no se realizó hasta primeros de mayo de 1989. Comenzamos con una equipo Tascam. Grabadora MS 16 pistas a una pulgada y mesa M-520 de 20 canales.

Un año después pudimos seguir adelante con la segunda fase de las obras. Los suelos del primer piso y el acondicionamiento de todas las habitaciones. Dejé mi piso de Barcelona y me instalé a vivir en el Estudio. A principios del 91 cambiamos de mesa, una D&R de 34 canales, mucho más versátil, a la que añadimos un Mac. El amigo Coque Vázquez, venía esporádicamente para hacerse cargo de la edición digital.

A finales de julio, llegó el elemento decisivo para dar nivel a nuestro trabajo. La grabadora STUDER A827, 24 pistas a dos pulgadas. 

Desde que me instalé en la casa del Estudio, mi vida dio un giro completo. Dejaba atrás lo que hasta entonces era mi vida, los conciertos, los ensayos, practicar el instrumento regularmente para estar en forma y demás rutinas de la profesión, para dedicarme exclusivamente a las técnicas de grabación y producción. Este trabajo le dio un nuevo sentido a mi experiencia como músico al poder utilizarla para ayudar a otros a que sus grabaciones fueran lo más cercanas posible a sus expectativas.

Cada trabajo era una experiencia diferente y única. Hicimos de todo. Rock, pop, folk, blues, jazz, bandas sonoras, salsa, habaneras, coral, clásica, soul, religiosa, flamenco, punk, metal, funk, disco, cantos telúricos y más.
Todas estas experiencias también me hacían crecer como músico y no me importaba demasiado tener que dejar aparcada mi guitarra.

A nivel personal, sorprendentemente, la experiencia fue aún mucho más intensa, ya que el hecho de vivir en este entorno sintiendo la fuerza de la naturaleza, los olores del bosque, el sonido de la lluvia, el canto de los pájaros, el poder de las tormentas en pleno bosque, el cielo estrellado en una noche de verano, cambiaron positivamente mi escala de valores con respecto a la vida en general. Estos cambios me provocaron algunos momentos de crisis, pero a pesar de este desbarajuste emocional, con la ayuda de los amigos, fui capaz de afrontar mis responsabilidades y manejar un negocio que tuvo sus momentos de éxito. La magia del Montseny.

La inmensa mayoría de los músicos que pasaron por el Estudio, también evidenciaron sentir esta magia y en las sesiones solía haber muy buena onda, con un ambiente relajado y muy creativo. De vez en cuando, sigo encontrándome con músicos que estuvieron allí y me lo recuerdan.

También hicimos algunas grabaciones externas. A destacar, dos directos memorables en la sala La Boite de Barcelona en el 92.                             9 y 10 de Junio, Lou Bennett  y  6 y 7 de octubre Tete Montoliu.

Estas grabaciones fueron todo un reto, pero no pude resistirme al encanto de los conciertos ni a la persuasión de los hermanos Mas, Anna y Joan. Nos instalamos en las oficinas situadas en el sótano de La Boite, con el material que trajimos del Estudio. La Tascam 16 pistas, la mesa, monitores y demás. Pasamos los cables por la escalera del escenario al control, instalando una cámara para seguir la marcha del concierto. Posteriormente fuimos al Montseny para mezclar. Fue una buena experiencia y un placer conocer y compartir anécdotas con Lou y su banda.

baleriola_montseny(23)

El montaje para Tete fue algo más sencillo, ya que grabamos directamente a 2 pistas. Por lo demás, la misma infraestructura que con Lou.  Posteriormente, Tete, Anna y Joan, vinieron al Montseny para seleccionar las tomas. Conocer personalmente a Tete fue algo sorprendente. Su peculiar sentido del humor se hizo patente nada más fuimos presentados en el sótano de La Boite, al terminar el primer pase, para que escuchara algo de lo grabado. Tete, “Hola. Esto suena como una mierda”… Emili, “Lo lamento… pero es lo que has tocado”… 3 largos segundos de silencio… Explotamos en carcajadas que contagiaron a los presentes. Pasé la prueba. Habíamos conectado.
Estos álbumes se publicaron en 1993 con el sello Mas i Mas.   Lou Bennett Now Hear My Meaning   Tete Montoliu Music For Anna

Cuando en 1987 grabamos mi álbum Dilema, se quedaron fuera 2 temas por falta de presupuesto. Siete años después, en agosto del 94, por fin pude volver a reunir a la base para grabar esos temas que faltaban y completar la obra. Fue un reencuentro entrañable al que se sumaron, Patrice Manget, voz. Xavier Figuerola, saxo tenor. Francesc Capella, teclados. Vicens Soler, congas. Agusti Palá, pailas y  Ferran Conangla, grabación. También pude recuperar a Pedri González para las mezclas. La obra cpmpleta de Dilema fue publicada en CD por Picap en 2006.

Xavi Fusté. Jordi Amargós. Toni Ibáñez. Baleriola

Fue precisamente durante esta grabación cuando estuve hablando con Patrice, de las ganas que teníamos de intentar rehacer de alguna manera la One & Only. Resultó demasiado complicado volver a juntar a la banda con los miembros originales, de modo que finalmente optamos por montar una nueva banda con los amigos David Soler, guitarra. Ignasi Pujol, bajo y al viejo colega Andreu Simon, batería. Posteriormente, Simon fue sustituído por Gary Schafer. Nuestro manager fue el entrañable Joan Soler. A esta nueva banda, la llamábamos cariñosamente De Juan y Loli Blues Band. Fue muy emocionante volver nuevamente a blusear con esta magnífica banda.

Gary. David. Joan. Patrice. Emili. Ignasi

El final del Montseny

Llevaba ya 10 años en el monte y sentía que ya estaba llegando el momento de cambiar. A partir de mediados del 98 fue cayendo el ritmo de trabajo y aunque en realidad no tenía muy claro qué hacer con mi vida, decidí cerrar el Estudio. A veces hay que cerrar una puerta para que se abran nuevas posibilidades. La primera grabación la hicimos a primeros de mayo del 89. Estudis Montseny estuvo en su apogeo entre el 92 hasta el 97. La última grabación fue el 1 de agosto del 99. El 2 de agosto comenzamos a desmontar y el 7 de agosto dejé la casa.

Las noticias vuelan y al poco de cerrar el Estudio, un viejo colega técnico de sonido, Toni Arrufat “Rufus”, me propuso asociarnos para montar un nuevo estudio en Barcelona.  Sorprendente y tentador… pero eso no fue todo.

De repente una llamada de Manel Joseph… “Emili … quieres volver a la Orquesta?…” Me quedé perplejo. Después de 17 años y con el recuerdo de tantas experiencias vividas, me hacía mucha ilusión volver. La incorporación fue inmediata ya que estaban grabando un nuevo álbum. Me encontré a la nueva Plate con una formación totalmente renovada, aparte de mis viejos amigos Manel y Pep Torres. En esta nueva Orquesta se respiraba paz y tranquilidad con una actitud profesional y una relación personal muy cordial. Me sentí afortunado de volver con esta buena onda.

La Plate había madurado, convirtiéndose en una banda que además de querida era muy respetada después de 25 años de trabajar duro.