Biografía

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Biografía

emili_baleriola

Esta es mi historia. La historia de un músico en la que se refleja el desarrollo de nuestra profesión desde finales de los 60’s hasta el día de hoy.

Sinceramente, me siento afortunado por haber logrado sobrevivir en una profesión tan difícil y compleja. En varias ocasiones intenté dejarlo pero la cosa siembre iba a peor.

Nací en Barcelona el 4 de abril de 1952. A los 6 años de edad, comencé a jugar con una guitarra, y a los 13 subí al escenario con ella por primera vez. Desde entonces, la música es mi mayor pasión.

Me considero un músico autodidacta, porque a pesar de haber tenido buenos maestros, siempre me he guiado por mi oído y mi intuición para aprender, pero me siento honrado de mencionar a Manolo Bolao, Gabriel Rosales, John Scofield y Jack Wilkins.

Con el tiempo, muchas bandas han pasado por mi vida, que me han permitido experimentar con el blues, rock, jazz, pop, funk, latin, haciendo que mi estilo sea una fusión de todas esas influencias.

Inicios

Tres personas han sido determinantes en mi vocación. En primer lugar mi padre Emilio, ya que fue un gran amante de la música y desde que nací, en casa se escuchaba a Ben Webster, Frank Sinatra y Stravinsky.

En 1964, fue cuando conocí a Salvador Font. Éramos alumnos en un colegio de curas, un centro enorme, con deficiente docencia y dura disciplina. Al instante nos hicimos amigos, ya que éramos las únicas personas en toda la escuela a las que nos apasionaba la música. Aunque teníamos 10 y 12 años, sabíamos muy bien lo que mas nos gustaba. A Font tocar la batería y a mi la guitarra eléctrica. Tocábamos algo de Beatles con española de juguete y botes de Dixan.

Al año siguiente, me expulsaron del colegio y fui a parar a una pequeña academia del barrio, con buenos profesores y chicas. Allí conocí a Carles Benavent. Teníamos una gran afinidad en cuanto a la pasión y entrega total a la música, así como en estilos musicales. Teníamos 12 y 13 años y ya tocábamos algún tema de Beatles, Stones, Kinks, Animals. Pero lo que mas nos fascinaba era la improvisación.

1968/69

Crac

A los 16 años de edad, ya tenía mi propia banda. Crac. Con Benavent tocábamos a duo y esporádicamente con otro guitarrista, el amigo Adria López. Al tiempo, decidimos formar un nuevo trio mas efectivo, con guitarra, bajo y batería. Benavent y yo éramos guitarristas, de modo que… alguien tenía que tocar el bajo. La solución fue así de simple. Como yo soy un años mayor, tocaba mas y por lo tanto, él debía coger el bajo. A veces suceden cosas extraordinarias cuando hay buena fe.

Con los años, hemos visto cómo un guitarrista que cogió el bajo, por un bien común, se convertía en un bajista de referencia. Un guitarrista que toca el bajo.

Posteriormente, en varias ocasiones tomamos el bus para Andorra porque allí se encontraba la tienda de discos Transbord, nuestra mayor fuente de descubrimientos musicales, el alimento de nuestra inspiración. Fue imprescindible para nuestra evolución conocer la música de BB.King, Hendrix, Cream, Johnny Winter, John Mayall y posteriormente, Miles, Coltrane, Hancock, Corea y muchos mas.

Con el tiempo logramos, tras muchas horas de práctica, un tándem excepcional, compacto y eficiente, al que fueron intentando acoplarse una larga lista de bateristas. El 14 de septiembre  fue nuestro debut oficial con Agusti Sánchez a la batería, que permaneció en la banda hasta mediados del 70. Un buen compañero con un gran sentido del humor.

Nuestro primer bolo. 14 de septiembre de 1969 en el Patronat Parroquial de Vallirana.

Baleriola. Sánchez. Benavent

1970

Salón Iris

El 8 de Noviembre de 1970 actuamos en el Festival de Música Progresiva en Barcelona. Un macro festival que se celebró en una cancha de lucha libre. Se hacían sesiones los Viernes noche y Domingos matinal. Comenzó el 18 de Octubre, terminando el 6 de Diciembre, con un cartel en el que figuraban, Agua de Regaliz, Máquina!, Dos + Un, Canarios, Buzz, Bravos, Brincos, Green Piano, Musica Dispersa, Cerebrum, Evolution, Puntos, Smash, Pau Riba, Free, entre otros.

Fue un concierto trascendental. Una especie de bautizo de músico, ante un público tan numeroso. A pesar de que nos temblaban las piernas antes de subir al escenario, hicimos levantar al público de sus asientos enardecido y vibrante, de tal forma que una actuación prevista de 45 minutos fue doblada, convirtiéndose en un concierto de hora y media de duración.

Emili. Carles. Tito Mitjans

Tuvimos varias ofertas, entre ellas la posibilidad de grabar para el sello Edigsa, pero me obligaban a cantar íntegramente en catalán, cosa que me pareció inaceptable el que esa discográfica coaccionara con el idioma. En mi casa se hablaba el catalán, pero yo quería cantar blues en su idioma original. En aquellos días, no me di cuenta de que se trataba de una cuestión política. También estaban los de la multinacional Hispavox, con exigencias aún mas perversas, con el tema de la imagen y además un trato muy arrogante por parte de su negociador. Evidentemente, aún no teníamos ni idea de cómo funcionaba el negocio de la música. Comenzaban a pasar cosas, estábamos ilusionados y empezamos a confiar en nuestras posibilidades.

El trío empezó a coger cierta popularidad y nuestra química en el escenario llamaba la atención. És aquí cuando Pere Cardoner, un viajante de corbatas pasó a ser nuestro manager. Pere, fue muy importante para nosotros. Le gustaba la buena música y le atraía el ambiente de los conciertos y la vida nocturna con clase. Trabajaba para y por nosotros con respeto y cariño, además su experiencia como vendedor lo hacía muy eficiente. Nuestra relación en el trabajo era muy cordial y nos unía una buena amistad.

Solíamos dar conciertos en colegios, centros culturales y pequeños festivales. Uno de los conciertos mas importante fue en el club “Kings” en Barcelona, el 15 y 16 de Julio de 1970, principalmente porque estrenamos baterista. Tito Mitjans, un excelente profesional muy enrollado. Llevaba una botella de aire comprimido que conectaba a sus toms con unas mangueras, de manera que en los solos, mediante un pedal, podía variar la afinación consiguiendo un efecto glisando. Espectacular.

1971

Máquina!

De repente apareció Enric Herrera, cofundador de Maquina! Había abandonado la banda y me propuso algo totalmente sorprendente. Que nuestro trio formara parte de una nueva formación con él, una sección de metales y una voz solista, en una onda jazz-rock. Lógicamente lo estuvimos considerando  ya que de aceptar, nuestra trayectoria con Crac, después de un inicio prometedor, se vería alterada por un proyecto totalmente diferente. Para mi, la visión que tuve en aquel momento, fue la de que los avanzados conocimientos musicales de Herrera se unirían a la frescura y capacidad de improvisar de nuestro trio, que se completaría recuperando a Salvador Font en la batería, resultando un cuarteto muy interesante, que nos ofrecía mas posibilidades creativas para experimentar. Todos salíamos ganando. Además grabaríamos nuestros trabajos para el sello Diabolo con total libertad y manteníamos a Pere, nuestro manager de Crac.  De modo que aceptamos la propuesta y formamos la base de esta nueva Maquina!

Font. Baleriola. Benavent
Avallone. Solís. Rohr. Baleriola. Font. Herrera. Abelle. Benavent

Los inicios con la nueva banda fueron muy esperanzadores. Me llevaba bien con Herrera porque  sabía lo que quería pero estaba abierto a cualquier sugerencia y además era muy cooperativo con mis temas. Ensayábamos mucho, casi todas las tardes, en nuestro local de mi barrio, el Poble Sec, justo en lo que fue la portería del edificio en donde nací. Creamos un buen ambiente de trabajo en el que todos nos sentíamos libres para aportar ideas de cualquier tipo. Ampliamos la banda con Carlos Avallone, trompeta y Ricardo Solís, trombón. Con esta formación, grabamos un single 1971 Máquina! con “Burning butts” y “Sun brings the summer” con la que fue mi primera grabación como cantante. Posteriormente se incorporó Peter Rohr, saxo tenor y Arta Abelle, voz y flauta, por lo que trasladamos los ensayos a un local mas grande, La Cucafera, situado en la calle Brusi de Barcelona. Un local peculiar, mezcla de bar y café-teatro que pronto se convirtió en un lugar de reunión de artistas y de intelectuales que habitualmente asistían a nuestros ensayos, no tan solo para escucharnos, sino que también para conocernos personalmente y conversar.

El 12 de Marzo nos presentamos en el Palau de la Música de Barcelona siendo el primer grupo de jazz-rock que actuaba en esta catedral de la música clásica. Todo un escándalo para los más conservadores. En cualquier caso, para mi fue un orgullo el que nuestra banda contribuyera a esa apertura a todos los estilos musicales, y un placer actuar en este precioso edificio de estilo modernista. Recuerdo la impactante y privilegiada visión que ofrece este magnífico auditorio desde el escenario así como su excelente acústica.

El 22 de Mayo de 1971 debutamos en el Festival de Música Progresiva de Granollers, pionero en nuestro país al estilo Woodstock con más de 20 horas de música en un repleto campo de futbol con cerca de 5.000 asistentes, en donde nos juntamos gran parte de los artistas que estábamos haciendo música innovadora en ese momento, Pan y Regaliz, Fusión, Sisa, Smash, The Family, entre otros. Barcelona era entonces la capital del cambio contra cultural, inspirada por la California de finales de los sesenta y el mayo francés parisino. Irrumpió en España la liberación sexual, la rebelión social y un cierto indicio de libertad. Fue impresionante el ambiente y la sensación de solidaridad entre todos los presentes, que de alguna manera, deseábamos ese cambio en la sociedad de aquellos días, para que se volviera mas justa y tolerante y era evidente que para muchos, el mensaje innovador de nuestra música era percibido como una manera de provocación y rebeldía anti sistema.

Durante todo el mes de Junio estuvimos actuando a diario en el local La Galera en Sitges. Este trabajo, en principio nos venía bien para compactar la banda pero Herrera apareció poco ya que estaba haciendo la mili. Creo que por este motivo, la banda se tornó mas blusera, mas Crac, a pesar de cierta reticencia por parte de los  jazzeros Avallone y Solís pero con complicidad por parte de Peter que, a pesar de no ser nada blusero, pudo liberar su vena funk. Recuerdo que en alguna ocasión, cuando salimos al exterior del local para tomar un descanso y fumar, se acercaba alguna persona para pedirnos que compartiéramos el canuto. Benavent y yo sólo fumábamos Celtas cortos, lo que confundía a los fumadores de porros. En una ocasión se acercó un personaje que insistió mucho, pues decía que era imposible que no estuviéramos colocados por la manera en que tocábamos. Pasión y éxtasis sin THC.

Pere Cardoner
Baleriola. Benavent. Font. Abelle. Solís

El 2 de Julio se nos presentó la oportunidad de hacer un directo en un canal de TV en Paris, pero desafortunadamente esto nunca llegó a pasar. Viaje accidentado en el viejo mini bus de Peter. Pasamos por Viella para recoger a Herrera en el cuartel pero no lo dejaron salir, creo que estaba en el calabozo. Benavent sin pasaporte, pasó la frontera de milagro y una serie de inexplicables mal entendidos se hicieron patentes al llegar a Paris, por lo que finalmente no hubo concierto. Nos dejaron tirados. Aunque conocer Paris fue muy glamuroso, la experiencia lógicamente fue decepcionante ya que habíamos puesto expectativas de cara a la proyección de nuestra banda en Europa. Volvimos a casa con una gran decepción.

Este fracaso tuvo sus consecuencias. Avallone, hacía ya tiempo que se mostraba incomodo y finalmente dejó la banda, seguido por Solís. Posteriormente Arta abandonó su aventura musical, para seguir con su prometedora carrera como modelo.

Nuestro medio de transporte. El mini bus de Peter. Un Opel Blitz de 1960
El entrañable escenario del Salón Iris
Festa Major de Gràcia. Font. Benavent. Baleriola. Rohr

A pesar de las bajas, los que quedamos seguimos con los conciertos que teníamos contratados. Mientras, continuábamos buscando sustitutos para grabar nuestro siguiente single. Lamentablemente nuestro manager Pere Cardoner, abandonó la banda. Era una persona muy legal y acabó quemado de tanta informalidad y el mamoneo que conlleva este negocio. Su lugar fue ocupado por Segis Marco.

Nos quedamos sin cantante y sin sección de metales, con la excepción de Peter. De modo que nuestro manager, no recuerdo cuál, tuvo que renegociar con los organizadores de los conciertos, para vender la banda como quinteto. Lo peor, era cuando Herrera tampoco venía y nos presentábamos a cuarteto. Lamentablemente en más de un ocasión nos tuvimos que tragar las broncas de los organizadores porque nos decían que no les habían avisado de que iríamos cuatro. A saber…
Nosotros cumplimos en todos esos bolos. Yo cantaba lo que podía y Benavent hacía coros. Incluso Peter se traía un teclado para tocar en algunos temas pero, era evidente que la banda no estaba en su mejor momento. Un puto desastre.

1972

Finalmente con esta nueva formación grabamos nuestro segundo single  1972 Máquina!  con “Take it easy” y “King Kong rides again”. En la misma sesión también grabamos “I can only fly but very well”, un tema que teníamos previsto figurara en nuestro siguiente álbum.

El 8 de Marzo nos presentamos en la disco Planeta 2001 de Barcelona. Actuábamos frecuentemente en discotecas, ya que en general, por tema de infraestructura y aforo, eran los mejores lugares para tocar con una banda grande como la nuestra. Recuerdo que en Barbarela de Palma de Mallorca, donde estuvimos un mes tocando, Font se rompió una pierna al bajar del escenario y tuvo que ser sustituido por el baterista Juan Soriano.

Emili Baleriola, guitarra. Ramon Mora, trompeta. Teddy Raster, voz. Juan Mena, alto. Salvador Font, bateria. Peter Rohr, tenor. Enric Herrera, hammond. Carles Benavent, bajo
Baleriola. Benavent. T.J.Brown

Máquina! fue bajando su ritmo de contratación a mínimos para la supervivencia. Mora, Mena y posteriormente Teddy, abandonaron la banda.  Para sustituir a Herrera, hicimos algunos bolos con T.J Brown, que además también fue el teclista en la grabación de mi tema “I can only fly but very well”.  La sociedad que creamos, Crac con Herrera en el 71, fue la base de la segunda época de Maquina! Cambió la sección de metales y los cantantes, pero el trío permanecimos siempre como el pilar de esta etapa, debido a que Herrera, el líder de la banda, estuvo ausente la mayor parte del tiempo, creando una incómoda incertidumbre ya que nunca sabíamos cuando podíamos contar con él. Demasiadas irresponsabilidades, la falta de productor y un deficiente management, acabaron definitivamente con Máquina! De todos modos, fue una experiencia inolvidable formar parte de una de las bandas pioneras del jazz-rock en nuestro país.

Sin presupuesto para grabar un nuevo álbum en estudio, nuestra discográfica aceptó la grabación de un concierto, que fue publicado en un doble LP.  Máquina! en directoEsto ocurrió el 7 y 8 de julio de 1972, en el Teatro l’Aliança del Poblenou en Barcelona. Para estos conciertos, recuperamos a Jordi Batiste, cantante y bajista de la primera época y adoptamos a un nuevo componente, Hubert Grillberger, trompeta y voz. Máquina! tenía un buen directo. Este álbum lo demuestra ya que fue grabado directamente a dos pistas, sin posibilidad de retoques, tal cual se pudo escuchar en el concierto. Posteriormente, dimos algunos conciertos de despedida.

Parque de Atracciones.Madrid

Después del definitivo final de Máquina!, intentamos reactivar Crac. Grabamos una demo con tres temas originales, en un estilo totalmente diferente a lo que habíamos hecho hasta entonces, pero no recibimos ningún apoyo para poder continuar con el proyecto. Esta grabación permanece inédita.

Font. Benavent. Baleriola

Habíamos conseguido una buena reputación como músicos, porque se había valorado nuestro trabajo en los últimos tres años, pero  parecía que ya a nadie le interesaba nuestra música. Tuve la sensación de como si todo hubiera cambiado de repente, y en realidad, creo que así fue. Como una resaca después de una fiesta. Comenzamos a darnos cuenta de cómo funcionan las cosas en el negocio del espectáculo.

Rock on the rocks

Angel Fàbregas de la discográfica Diabolo, nos propuso al cuarteto superviviente de Maquina!, grabar un disco comercial para ganar algún dinero. Un recopilatorio de clásicos del rock, bajo el nombre de  Rock On The Rocks.  Fue una grabación muy distendida y divertida, por lo cual conseguimos un buen resultado que nos quitó el mal sabor del fin de Maquina! Contamos también con la voz de Guillem Paris, cantante de la banda Pan y Regaliz, y Manel Joseph, cantante del trio de folk-pop Dos+Un, con el que  años más tarde, volvería a trabajar en una gran aventura.

Enric Herrera. Carles Benavent. Salvador Font. Manel Joseph. Guillem Paris. Baleriola

1973/74

Después de todas estas intensas experiencias, tenía ganas de bajar el tempo y tal vez marchar a otra ciudad. De repente, recibí una propuesta que no pude rechazar y me trasladé a Sevilla, en donde trabajé para el ejercito durante algo mas de un año. Una experiencia insólita y sorprendente, ya que me dio la oportunidad de vivir en la cuna del flamenco y conocer a gente extraordinaria.

Con esta agresiva banda rockera, recorrimos tierras andaluzas.
En especial, recuerdo una actuación de fin de año en un pequeño pueblo de Huelva, fronterizo con Portugal en dónde, por decirlo así, la mitad de sus gentes trabajaban como contrabandistas y la otra mitad en la guardia civil. Cada año en la noche de fin de año se acordaba una tregua y todo el pueblo se juntaba en largas mesas para celebrar la fiesta de año nuevo en el Patronato. Nosotros tuvimos el privilegio de ser la banda que amenizó el baile hasta altas horas de la madrugada. Una auténtica catarsis purificadora de conflictos y una lección de convivencia.

Andalucía tiene una imagen de alegría porque su gente tiene la sana costumbre de ahogar sus penas con alegría y un exuberante sentido del humor. En cuanto a la música, se expresa siempre con profundo sentimiento, ya sea de dolor o de alegría. En esa época quedé muy impresionado al descubrir a Niño Ricardo, Sabicas, Sanlúcar, Tomatito, Camarón, Paco de Lucía y muchos mas.

En cierta manera, el flamenco es como el blues, un lamento profundo, mayormente por la injusticia, el desamor o la pérdida de libertades.
Me hice con una guitarra flamenca y aprendí algunos toques y falsetas, pero aunque me lo pasé muy bien y aprendí mucho, este arte no influenció en mi estilo de tocar.

El blues y el flamenco nacieron de la guitarra, pero la técnica para interpretarlo es completamente diferente. A parte está el “duende” o “feeling” que en mi caso es más  blusero-jazzero, probablemente porque nací en Barcelona.

En esos días se forjaba en Andalucía la onda del rock progresivo, que ya comenzó a finales de los 60 con Gong, y el flamenco fusión, con grupos como, Smash, Alameda, Guadalquivir, Medina Azahara, Triana, Storm, Green Piano entre otros.

Me había enamorado de Sevilla y me entristeció tener que dejarla, pero tenía que volver a Barcelona para ver qué había pasado durante mi ausencia.

1975

De vuelta a casa, encontré a mis colegas Rohr, Benavent y Herrera, tocando en un pequeño local de copas muy peculiar. La Enagua, que se había convertido en centro de reunión de progres y esnobs y también para escuchar música en directo. Así que me apunté en lo que se convirtió en un informal reencuentro de Máquina! También estaban, París, Merchan, Guri, en las extensas jams hasta la madrugada. Al finales de febrero, Benavent tuvo que dejarnos por lo de la mili, siendo sustituido por Jorge Barral , un total desconocido para nosotros, con el que congeniamos inmediatamente. Al poco tiempo, conocí al baterista Eduardo “bafle” y  formamos un trío para tocar blues.

“flaco” Barral.“bafle”. Baleriola

Con este tremendo power trio comenzamos a tocar en locales de Castelldefels, ciudad costera de veraneo, cerca de Barcelona. De repente, apareció un viejo colega, Joan Bofill con la propuesta de formar una banda para irnos  de gira con un cantante americano, surgido de la nada, llamado Larry Wall. Preparamos la banda con metales dirigidos por Bofill y comenzamos con los ensayos, a los que Larry apareció en tan solo una ocasión de impecable traje blanco con sombrero tejano blanco, en un despampanante Cadillac descapotable, también blanco. Nos confirmó la inminente salida hacia Palma de Mallorca para iniciar la gira. Quedamos para salir del puerto de Barcelona para embarcar con nuestra furgo y los instrumentos pero… no apareció. Nos dejó plantados en el puerto. Así que nos quedamos pasmados en el muelle viendo zarpar el barco hacia Palma. De repente Nacho, el saxofonista, nos propuso algo insólito: “Ya que estábamos allí preparados para salir de gira, podíamos cambiar de rumbo y coger el barco hacia Menorca y trabajar allí por nuestra cuenta” Esta descabellada idea, aún no sé cómo, obtuvo consenso, y embarcamos rumbo a Maó.

Allí nos esperaba Gerard Bouvier, flautista y viejo conocido, que residía en la isla. Nos recibieron amablemente y fuimos acogidos provisionalmente en varias casas. 

Teníamos una banda “internacional”. Con Jorge “flaco” Barral, bajista uruguayo. Eduardo «bafle», baterista argentino. Gerard Bouvier, flautista francés. Nacho Abedul, saxofonista granadino y un guitarrista barcelonés. Nos llamaron Massa. Era el mes de junio y comenzaba la temporada turística. A finales de mes ya teníamos fijos dos discos, Mannix en Ciutadella y Bazzari en Sant Lluís, un par de hoteles y esporádicamente alguna fiesta privada. Definitivamente, la descabellada idea de Nacho había resultado mucho mejor que la de ir de gira con un fantasma.

Amanecer en Monte Toro con Mariano Planas y Salvador Font
Vista del establo desde “cas musics”. Al fondo Alaior

Tuvimos muy buena acogida, mayormente por la gran colonia hippie residente y los visitantes que rápidamente eran informados de nuestra presencia en la isla. También aparecieron otros colegas músicos, Joan A. Amargós, Carles Benavent, Jaume Cortadellas, Pep Torres, Santa Salas, Salvador Font y Raimon Casals, con los que hicimos jams en Bazzari. Una experiencia inolvidable por muchos motivos. Los obvios y muchos más.

1976

Música Urbana

Joan Albert Amargós, un músico de formación clásica, tenía la idea de formar una banda de jazz-rock con aires mediterráneos. Para ello, nos propuso a algunos de los componentes de la desaparecida Maquina!, Herrera, Baleriola, Benavent y Font, para formar parte de su nuevo proyecto. Sin embargo, la relación no dio resultado, y tanto Herrera como yo abandonamos el grupo después de los primeros ensayos. El proyecto era muy interesante. Amargós es un excelente compositor y la idea de formar parte de su banda  era por supuesto, muy atractiva.  El principal motivo que me hizo abandonar el proyecto, fue que en aquellos días, no me sentía cómodo para adaptarme a un sistema de trabajo tan planificado, con poco margen a la improvisación. Después de mi experiencia militar, tenía ganas de desmadrarme un poco. Era evidente que otro guitarrista podía hacerlo mejor. Luigi Cabanach, perteneciente a la primera formación de Máquina!, fue mi sustituto.

Benavent. Baleriola. Cabanach

Manolo Bolao

Decidí marchar a Palma de Mallorca, en donde tenía pendiente visitar a Bolao, para que me diera unas clases y a la vez me ayudara a encontrar trabajo. Conocí a Bolao el verano de 1971 en Palma cuando estuve tocando con Maquina! en la discoteca Barbarela. Me habían hablado de él como un virtuoso guitarrista de jazz, así que una noche después de mi último pase fui a verlo tocar en Estudio 7, un pequeño club en Gomila, cerca de allí. Al entrar en el local, Bolao estaba haciendo un solo y me quede de pie asombrado de tener ante mi a uno de los grandes. Su estilo me resulto muy original, elegante y a la vez juguetón, sus fraseos, carentes prácticamente de clichés, fluían con naturalidad con melodías de todos los estilos que iban pasando por su mente y que su guitarra convertía en puro swing. Cuando al final nos presentaron, congeniamos desde el primer instante y estuvimos hablando toda la noche. Lógicamente yo tenía muchas preguntas que hacerle pero me sorprendió ver que el también estaba interesado en mi estilo de música, aunque en aquel momento parecía que habitábamos en dos mundos diferentes.

Aceptó darme clases y al poco tiempo, nuestra relación dio un giro inesperado, sucediendo lo mejor que podía esperar, cuando me propuso trabajar con él.

Así empezó mi aventura al lado de Bolao, tocando a duo en hoteles, restaurantes y esporádicamente en algún club. Dependiendo del trabajo y lo que nos pagaran, ampliábamos la formación a trío o cuarteto. Gracias a esta experiencia creció mi formación como músico a la vez que mi amistad con Bolao. En aquellos días mi estilo como guitarrista estaba basado en el blues y el rock pero ya desde siempre, me sentí muy atraído por el jazz y escuchaba a sus clásicos aunque su técnica quedaba aún muy lejos de mis posibilidades.

Bolao. Marita Halse. Baleriola. En La Fiera Mosca

En el escenario, comenzamos con una bien definida relación maestro-aprendiz. Por supuesto, él hacía todos los solos y yo acompañaba, que ya bastante estrés me suponía pasar por tantos acordes extraños y en algunos temas a toda pastilla. A veces, cuando me equivocaba, me lanzaba miradas asesinas que conseguían hacerme pasar todo el día practicando para estar a la altura. De repente una noche, tocando Night and Day, en lugar de hacer su solo, se me quedó mirando y me hizo una inequívoca señal… es tu turno colega. Fue muy emocionante.

Era un gran maestro y un gran improvisador. Cada día me sorprendía con algo nuevo y a pesar de las dificultades propias de nuestro trabajo, su extraordinario sentido del humor hacia que todo fuera fácil, eficaz y sobre todo divertido. Bolao, ha sido una de mis grandes influencias.

Josep Fortuny. Dolors Palau. Jaume Cortadellas. Paco Pi. Sisa
A principios de setiembre regresé a Barcelona en donde me esperaba la grabación de un disco con Jaume Sisa.

Fue una agradable sorpresa que me llamara, ya que Sisa siempre ha sido uno de mis cantautores favoritos, por su eclecticismo y afán por experimentar nuevos lenguajes en cada uno de sus trabajos, algo con lo que francamente me siento muy identificado. Se trataba de un gran proyecto que reunía a 14 músicos de variados estilos y mucho material inédito sobre el que construir. Se llamaría La Catedral. Inmediatamente nos implicamos totalmente en el proyecto y para empezar nos fuimos al campo para instalarnos en la Masía Oliva en Avinyó, en donde comenzamos a grabar algunas ideas en el establo. Algunas de ellas también se publicaron en el disco.

Estábamos en los cimientos de La Catedral. Yo trabajaba estrechamente con Sisa, plasmando sus ideas en partituras y entre todos íbamos definiendo nuestras aportaciones.

El hecho de poder crear juntos en un ambiente tan relajado y fuera de la ciudad, fue muy positivo para el proyecto. También trabajábamos individualmente o por secciones en cualquier rincón y a cualquier hora. A parte, por supuesto, de las jams nocturnas. Nuestra buena predisposición, hacía que las buenas vibraciones no dejaran de fluir.

En este trabajo conocí a Rafael Moll, nuestro productor. Realizó un magnífico trabajo de casting, localizaciones, relaciones públicas y grabación. Con el tiempo se convirtió en un referente en nuestro país. A lo largo del camino nos hemos encontrado en muchas  otras aventuras, con la misma buena onda.

Ya con las ideas bastante maduras, dimos por terminada la estancia en la masía y volvimos a Barcelona para seguir grabando en los Estudios Gema 2.

Habíamos cargado pilas y entramos al estudio con muy buena energía. Se iban grabando bases y en algún tema incluso se daba por buena a la primera toma.

Cuando estábamos tocando el tema “La Noia de Hawai”, Sisa interrumpió la grabación manifestando que lo estábamos haciendo demasiado bien. Su concepto para esta canción era de que se creara el ambiente de una orquestina de baile con intérpretes aficionados, por decirlo de alguna manera. De modo que sugirió que nos cambiáramos los instrumentos para estar en esa onda.

En esta imagen estoy asesorando a Dolors Palau en el manejo de la guitarra eléctrica y a la derecha está Jaume Cortadellas, haciéndose con el bajo. Yo escogí la batería, supervisado por Josep Fortuny. Realmente fue mucho más eficaz y divertido. En realidad, a lo largo de toda la grabación de La Catedral, la mayoría de nosotros, nos atrevimos a tocar casi todos los instrumentos que tuvimos a nuestro alcance. Se respiraba un ambiente de libertad creativa. Posteriormente, también se hicieron algunas tomas en la oficina contigua a los camerinos de la sala Zeleste y en una Ermita en Tarragona.

La construcción de La Catedral fue larga y trabajamos duro pero el resultado mereció la pena sobradamente. Todo el mundo estuvo genial y se forjaron amistades. Me siento afortunado por haber participado en su construcción.

Jordi Batiste band

Batiste. Simón. Cervera. Baleriola

Conocí a Jordi Batiste en 1970, cuando vino con Enric Herrera al local donde ensayábamos con Crac, para proponernos lo de formar una nueva Máquina! Con el tiempo nos hicimos amigos pero no trabajamos juntos hasta el verano del 72, en la grabación del directo de Máquina! y los conciertos posteriores hasta su definitiva disolución.

En octubre del 76, poco después de acabar La Catedral de Sisa, le propuse formar una banda para tocar sus temas con un aire distinto. Jordi también ha sido siempre uno de mis cantautores favoritos y teníamos muchas ganas de hacer algo juntos.

Dos meses más tarde, debutamos en la mítica sala Zeleste, durante los días 15 al 18 de diciembre del mismo año.

Batiste, voz y bajo. Baleriola, electric XII. Carme Cervera, acordeón. Andreu Simón, batería.

Zeleste abrió sus puertas el 23 de Mayo del 73 convirtiéndose en un referente no solo en Barcelona sino en toda España. Era un espacio singular, agradable y funcional, ubicado en un edificio modernista, con dos espacios y una capacidad para unas 200 personas.

Se programaba diariamente música de todo tipo de estilos y resultó fundamental en la creación y desarrollo de la llamada Musica Laietana. Teníamos un local en donde poder tocar y experimentar nuestros proyectos.

Más adelante también fue oficina de management, sello discográfico y escuela de música. Zeleste permaneció en el 65 de la calle Plateria durante diez años, hasta su traslado en 1986 a una sala industrial en el barrio de El Poble Nou, un espacio mucho mayor, en otra onda.

El 30 de Julio del 1977 actuamos en el multitudinario festival Canet Rock con otra formación. Antonio Prió, bajo y Juan Soriano, batería.

Prió. Baleriola. Batiste
Juan Soriano. Baleriola

1977

Esqueixada Sniff

Una banda memorable con la que estuve una temporada. Fundada por el guitarrista Miquel Farrero junto con Josep Maria París, guitarra. Javier Martínez, batería y Josep Maria Merchán al bajo. Esta fue la formación inicial pero por esta banda pasamos muchos músicos. Riqui Sabatés, guitarra. Teclistas: Jordi Sabatés, Mario Lecaros, “Chupi”. Bateristas: Slasko, Jordi Vilella, Salvador Font. Bajista, Steve De Swardt, entre otros. Los directos eran como una jam en la que, si bien se tocaban algunos temas que todos conocíamos, los conciertos se basaban en la improvisación. En la época en que yo estuve, nunca ensayamos. Tan solo se impartían algunas consignas en la prueba de sonido. El estilo musical de Esqueixada se definía como “a lo que salga”. Excelentes músicos. Una experiencia interesante y muy creativa.

Merchán. Baleriola. París. Farrero en Zeleste

Orquesta del Maestro Bellido

Amargós. Soriano. Cortadellas. Font. Benavent. Abedul. Batiste. Baleriola

La Orquesta del Maestro Bellido era, por así decirlo, Música Urbana & friends, de incógnito, con un repertorio de boleros, cha-chas y clásicos del baile.
Una experiencia interesante, ya que nos adentramos en un repertorio totalmente desconocido para nosotros. Algo que ya había hecho la Orquestra Plateria en el 74.

La puesta en escena era surrealista. Íbamos muy disfrazados cada uno a su aire, como si fuéramos a una fiesta de Carnaval. Los cantantes se anunciaban con seudónimo. La voss del trópico, Rocky Muntanyola, y algunos músicos también. Maestro Bellido, Boby de Palma y otros más que ahora no recuerdo.
Fue divertido y por supuesto, de una gran calidad musical.

Orquestra Plateria

Joseph y Baleriola en Rock on The Rocks

La Orquestra Plateria surgió de la idea de formar una orquesta de baile para la fiesta de fin de año de 1974 en Zeleste. Fue un éxito y empezaron a salir ofertas para dar más conciertos. Lo que había sido montado por un día, inesperadamente tuvo continuidad. Los cantantes eran Sisa y Jordi Batiste y más tarde también La Voss del Trópico, pero después de unos meses lo dejaron y al final quedó Manel Joseph.

Conocí a Joseph en 1968. Yo tenía 16 años y comenzaba a dar los primeros conciertos con mi trío Crac, y en un festival coincidimos con el trío de Manel, Dos + Un. Inmediatamente se generó una admiración mutua. En el 72 trabajamos juntos en la grabación del álbum Rock on The Rocks y en el 77 fue cuando Manel me propuso entrar en la Plate.

Una orquesta de baile innovadora, no solo por su repertorio de versiones intemporales, sino también por los músicos que la formábamos, músicos que veníamos del blues, del rock, el pop, clásica, el jazz o el folk.

Pere Riera, saxo alto. Pep Torres, saxo tenor. Arnau Boix, trompeta. Joan Masats, trombón. Fe Macià, voz. Dolors Palau, flauta. Manel Joseph, voz y percusión. Jairo Gómez, trombón. Albert Batiste, bajo. Xavier Riba, violin. Saki Guillem, batería. Jose Manuel Pagán, piano. Baleriola, guitarra.

Los conciertos en el Salón Diana fueron decisivos para dar a conocer a esa renovada Plateria. El cinema Diana, situado en el 85 de la calle Sant Pau de Barcelona, fue un viejo cine recuperado por la Assemblea de Treballadors del Espectacle, mayormente actores y músicos, reabriendo sus puertas como Saló Diana el 10 d’abril de 1977, programando una temporada de espectáculos de todo tipo.
Actuábamos los jueves después de la representación de la obra Enrique VIII. En ese local se respiraba un ambiente especial, ya que principalmente era punto de reunión de actores y gente de teatro, junto con militantes de movimientos políticos y activismos varios, al que nos fuimos añadiendo los músicos con nuestros conciertos. La banda trapera del rio, Mortimer, Sardineta, La Propiedad Es Un Robo. Los Peruchos, Barcelona Traction y muchos mas.

SISA. La gira

En septiembre de 1977 iniciamos la gira por España de La Catedral.
Sisa, voz y guitarra. Albert Batiste, bajo. Dolors Palau, flauta. Pere Riera, saxo alto. Xavier Riba, violín. Jose Manuel Pagán, piano. Ricard Casals, batería y Baleriola, guitarras.
Pepe Monasterio, manager de ruta. Jaume Sitjes, sonido. Agustí Causi, luz. Jaume Aparici, transporte. Alejandro, pipa.  La banda y todo el equipo técnico funcionó con eficacia y  cordialidad. Algunos de los músicos también estabamos trabajando juntos en la Plate y Jaume Sitjes, técnico de sonido en esta gira, no tardaría en incorporarse a la Orquestra Plateria como bajista.

sisa

Lamentablemente la gira no tuvo el éxito que se esperaba, teniendo en cuenta la gran calidad musical de La Catedral.
La puesta en escena era muy teatral. La continuidad en la interpretación de los temas durante el concierto, a menudo se veía interrumpida por sketches que a mí particularmente me cortaban el rollo y también a buena parte del público que venía a escuchar la música del último álbum publicado por Sisa.
Es evidente que a Sisa le va el teatro, como demostró posteriormente en su colaboración con el grupo de teatro Dagoll Dagom, en las obras Antaviana y Nit de Sant Joan. El concierto se concibió como un espectáculo, ya que a Sisa le gusta experimentar y en cada uno de sus trabajos nos sorprende con algo diferente, sin importarle demasiado la aceptación que pueda tener. Así somos algunos artistas.

1978

Orquestra Plateria

Carnaval en el Teatre Odeon de Canet

Edificio inaugurado en 1923 como Teatre Cooperativa La Canetenca. En enero de 1931 se pudo habilitar la sala de baile y el Odeon Cinema. Durante la guerra civil se alteraron los usos del edificio hasta que en 1950 se reanudaron las actividades del cine y la sala café, y el el 1970 el resto de las actividades culturales.
En 1977, el grupo de teatro local El Canyer, con la colaboración de la compañía Comediants reinauguraron el café y el teatro. Comediants, establecieron su residencia en Canet de Mar y ensayaban en el Odeon, en donde surgió su espectáculo Sol Solet que tuvo repercusión a nivel internacional.
También fueron memorables los dos carnavales  con la Plate en el 78 y 79. Una auténtica locura. Todo el mundo disfrazado y Comediants interactuando en la pista con cerca de mil personas y en algún momento con nosotros en el escenario. Una orgía de sensaciones inolvidables.